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NOVEDADES : nuevo sistema de cierre de botellas

Bodega Norton es la pionera en el país en implementar el nuevo sistema de cierre Stevin Lux, cada vez más requerido por los mercados internacionales. Se trata de una tapa a rosca que facilita la apertura y el cierre de las botellas por parte del consumidor. Además, presenta un nivel uniforme de intercambio de oxígeno entre el vino y el exteriory una mejora notable de las posibilidades de conservación de los vinos. En Argentina, Bodega Norton fue la primera y es la única que implementó el sistema de cierre de botellas cierre Stelvin Lux y Stelvin Lux + (Plus), que constituyen la última tecnología mundial en la materia. Este nuevo sistema se implementó para satisfacer los requerimientos de mercados internacionales cada vez más exigentes. El cierre Stelvin Lux, además de ser más elegante que la tradicional tapa a rosca Stelvin, facilita la apertura y cierre de las botellas por parte del consumidor.
Una de las ventajas técnicas más apreciables es que presenta un nivel uniforme de intercambio de oxígeno entre el vino y el exterior y una mejora notable de las posibilidades de conservación de los vinos.
En una primera etapa Norton aplicó el nuevo sistema de cierre a los varietales de la línea Roble, denominada “Barrel Select” para el mercado externo, de la cual ya se despachó la primera exportación a Finlandia.
La inversión para implementar el nuevo sistema de cierre fue de $500.000.

-Fuente: MDZ Foto: MDZ.

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NOTICIAS : Los mejores vinos para conquistar a una mujer

Los vinos ya no son patrimonio exclusivo de los hombres. Ellas también los eligen y los prefieren frescos, delicados y con personalidad. Aquí, seis opciones infalibles a la hora de seducir. Cuando el vino es parte de la estrategia para seducir a una chica, la elección de la botella debe estar a la altura de las circunstancias. Para no cometer errores, ConexionBrando te muestra las mejores alternativas en vinos blancos, tintos y rosados. Además, una guía para saber dónde tomarlos a buen precio.
-CLARA BENEGAS 2008 Bodega Benegas – Maipú, Mendoza – $ 31 Un vino de lujo, que sea original y elegante, no debe ser necesariamente caro. Como este Chardonnay que es exquisito y delicado, con toques cítricos, ahumados y un fondo mineral que lo hace aún más agradable. En la boca es fresco, suave y con cierta untuosidad gracias a la excelente madurez de la fruta. Ideal para sorprender un día de semana, after office, en casa. Dónde se consigue: en la exclusiva vinoteca Terroir – Casa de Vinos, Pasaje Buschiazzo 3040.
-FOSTER PINK 2008 Bodega Enrique Foster – Luján de Cuyo, Mendoza – $ 35 Un nuevo rosado suave y rico de principio a fin, elaborado con uvas Malbec de Luján de Cuyo (Mendoza). Capaz de saciar el paladar con sensaciones placenteras, su aroma es fresco y frutado (frambuesas, cerezas). Su estructura es dócil, tiene gran equilibrio y una excelente terminación. Una buena opción para una cita atípica de un domingo al mediodía. Dónde tomarlo: al aire libre, en un restaurante como Italpast, en Campana, acompañado de las mejores pastas de Buenos Aires.
-CARINAE MALBEC 2007 Bodega CarinaE – Maipú, Mendoza – $ 41 Este Malbec atrae desde la primera copa. Modermo, de estilo New world, armónico, elegante y muy perfumado, es una delicia de principio a fin. Sus aromas son frescos y frutados con toques florales, paladar dulce, cuerpo suave y taninos redondos y sin aristas. Es tan amable y versátil que acompaña muy bien una amplia variedad de platos, desde pastas hasta carnes. Una alternativa acertada para cuando una chica te invita a una cena en su casa y no sabés qué va a cocinar. Un tinto que va bien con todo.
-ÓPALO SAUVIGNON BLANC 2008 Bodega Mauricio Lorca – Vista Flores, Mendoza – $ 59 Sauvignon Blanc Premium sin nada de madera. De carácter cítrico y vegetal, con aromas intensos a hierbas frescas y frutas dulces como el pomelo rosado. En la boca es refrescante y delicioso, con una firme acidez que equilibra muy bien la untuosidad. No es un vino para todos los días pero cada vez que quieran darse un gusto, no lo duden. Es ideal para beber como aperitivo por su frescura. Dónde tomarlo: en restaurantes exóticos y románticos como Bengal, en Barrio Norte, o Cornelio la conspiración, en Pilar.
-LAS PERDICES RESERVA PINOT NOIR 2008 Bodega Viña La Perdices – Luján de Cuyo, Mendoza – $ 59 Pinot Noir joven y elegante, de aromas bien frutados (cereza, frambuesa, guinda) con suaves notas ahumadas y especiadas aportadas por la crianza de 12 meses en barricas de roble francés. Un tinto con mayúscula, de cuerpo delicado, taninos dulces, gusto a fruta y final largo y sensual. Resulta una excelente elección para una cita de viernes por la noche, cuando estás agotado pero con ganas de seducir. Dónde tomarlo: en restaurantes elegantes con un toque francés como Sirop, en Recoleta, o Tipula, en Zona Norte.
-MALAMADO 2004 Familia Zuccardi – Maipú Mendoza – $ 65 Fortificado de Malbec elaborado con uvas muy maduras a la manera de Oporto. Dulce, licoroso, potente y aterciopelado, cuenta con una crianza de 24 meses en barricas y posee una sólida estructura que le da un aire de nobleza. Su sabor persiste mucho tiempo en el paladar, con notas finales de especias y chocolate. Ideal para tomar junto al postre, un vino que invita a acaramelarse un sábado por la noche. Dónde tomarlo: en restaurantes clásicos y modernos como Cabaña Las Lilas, en Puerto Madero, o Astrid & Gastón, en Palermo.
-Fuente: Brando Manuela Sáenz.

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NOTICIAS : vinos tintos por menos de 25 pesos

Tintos argentinos frescos, frutados y fáciles de beber que expresan las nuevas tendencias de consumo y agradan al instante. Aquí, una guía para no perderse en el universo del vino.
Para saber quién es quién y no perderse en el universo del vino, ConexiónBrando hizo una rigurosa selección de los tintos más ricos y accesibles del mercado. Modernos, deliciosos y de la más alta calidad, son tan versátiles que se adaptan a cualquier plato y a cualquier situación, aunque también son muy sensibles a la compañía que tienen al momento de tomarlos. Aquí, 10 exponentes para tener en cuenta:

1. FINCA EL PORTILLO MALBEC 2008 Bodega Salentein – Mendoza – $ 19 Una delicia frutal, de carácter suave y aromas refrescantes. Sencillo y fácil de beber, es una explosión de frutas rojas con taninos dulces que acarician el paladar. Ideal para regalarse a diario y muy recomendable para reuniones informales.
2. NIETO SENETINER BONARDA 2006 Bodega Nieto Senetiner – Mendoza – $ 25 Frescura y simpleza son las cualidades de este Bonarda que regala fruta con mucha generosidad. Suave pero con cuerpo, con taninos maduros pero firmes, tiene lo que un vino necesita para acompañar las comidas de cada día, es agradable y fácil de beber.
3. SANTA JULIA TEMPRANILLO 2008 Bodega Familia Zuccardi – Mendoza – $ 17 Riquísimo, se destaca por su frescura y delicioso sabor. Es suave, con taninos dulces y equilibrada acidez, gracias a la excelente madurez de la fruta. Ideal para compartir con amigos durante todo el año.
4. SAURUS PINOT NOIR 2008Bodega Familia Schroeder – Neuquen – $ 23Amable, frutal y muy buen exponente de la cepa. Desprende aromas intensos a frutas rojas y su sabor es suave, jugoso, ágil y redondo. Ideal para acompañar pastas frescas con tomate o abadejo con vegetales de estación en cualquier época del año.
5. QUARA CABERNET SAUVIGNON 2008 Bodega Finca Quara -Salta – $ 14 Joven, moderno y digno del nuevo mundo, al beberlo se sienten los taninos maduros y un leve tostado. Su estructura suave armoniza con el delicado aporte del roble y brinda una agradable sensación de dulzura.
6. SANTA FLORENTINA SYRAH 2008 Bodegas La Riojana – La Rioja – $ 15 De carácter amable y especiado, con aromas de gran frescura. Liviano, de cuerpo ágil, taninos suaves y sensaciones dulces. Simple, rico y fácil de beber, ideal para acompañar almuerzos y cenas de todos los días.
7. CALLIA ALTA MALBEC 2008 Bodegas Callia – San Juan – $ 16 Tinto fresco y elegante que se destaca por sus taninos dulces y aromas a fruta confitada con toques especiados y notas de regaliz, sabor profundo y final aterciopelado. Es tan versátil que acompaña desde pastas hasta carnes grilladas.
8. ALMA MORA SYRAH 2008 Bodega Finca Las Moras – San Juan – $ 15 Se distingue por su frescura y carácter informal, sus intensos aromas florales y su cuerpo suave y liviano, con taninos dulces y acidez bien integrada a la fruta. Riquísimo y con estilo propio. Ideal para conocer y recomendar.
9. LURTON BONARDA 2007 Bodega François Lurton – Mendoza – $ 25 Delicioso y amable, de cuerpo ágil, taninos suaves y sabor persistente. Su firme acidez le permite ser un buen compañero de empanadas de todos los gustos, aunque es tan versátil y agradable de beber que acompaña muy bien las comidas de todos los días.
10. CRISTOBAL 1492 MALBEC 2007 Bodega Don Cristóbal 1492 – Mendoza – $ 25 Moderno, delicado y muy bien elaborado. Sus intensos aromas frutados se mezclan con dejos especiados y su sabor se prolonga por largo tiempo; en la boca es exquisito, suave, fresco y frutado, con taninos dulces y equilibrada acidez.
-Fuente: Revista Brando Manuela Sáenz.

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NOTICIAS : vinos blancos por menos de 25 pesos

Los blancos no son como otros vinos, en ellos la acidez lo dice todo. Jóvenes, frutados y de gran frescura, son ideales para beber en cualquier momento del día. Aquí, 10 etiquetas que se destacan de las demás. Además de tintos, Argentina produce vinos blancos de muy buena calidad. Elaborados principalmente con Chardonnay, Torrontés, Semillón y Sauvignon Blanc, en ellos se percibe la expresión de la fruta y del terroir. Además, ofrecen sutiles matices de sabor capaces de producir sensaciones infinitas. Aquí, 10 blancos que tienen todo lo que un buen vino debe tener: armonía, frescura y personalidad.
1. ALTA VISTA CLASSIC TORRONTES 2008 Bodega Alta Vista – Valle de Uco, Mendoza – $ 25 Blanco elegante elaborado con uvas Torrontés de Cafayate (Salta). La frescura que hay en él va mucho más allá de los típicos gustos florales, sus notas minerales y frutales lo vuelven irresistible. Su volumen y firme acidez le permiten ser un buen compañero de empanadas de todos los gustos.
2. CUARTO DE MILLA 2008 Bodega Finca La Anita -Luján de Cuyo, Mendoza – $ 25Un destacado de la mesa familiar elaborado con uvas Semillón y Chardonnay, de aromas frutados y sabor rico y refrescante. Su precio y atributos (estructura y acidez) son suficientes para tenerlo siempre a mano y es el candidato ideal para acompañar toda una comida a base de platos fríos, como ensaladas o carnes blancas.
3. PHEBUS CHARDONNAY 2008 Bodega Fabre Montmayou – Luján de Cuyo, Mendoza – $ 25 Chardonnay moderno para disfrutar todos los días con toques frutales en su aroma (peras, manzanas) y un sutil matiz avainillado. En la boca es frutado, untuoso, redondo, exquisito y muy persistente. Ideal para acompañar brochettes de pollo, langostinos o simplemente pescados a la plancha.
4. FAMILIA GASCÓN CHARDONNAY 2008 Bodega Escorihuela Gascón – Luján de Cuyo, Mendoza – $ 25 Complejo y delicado, de aromas sutiles a frutas frescas, almendras tostadas y suaves notas a roble que suman armonía sin perder la frescura. Tuvo una crianza de cinco meses en roble francés, es elegante, de textura suave y largo final. El compañero ideal de un combinado de sushi y sashimi de salmón.
5. JEAN RIVIER TOCAI FRIULANO 2008 Bodega Jean Rivier – San Rafael, Mendoza – $ 25 A veces, una cena en casa puede transformarse en una ocasión especial. No hace falta hacer un gran despliegue en la cocina, simplemente con descorchar una botella de un buen vino todo puede cambiar. Y para eso, el Tocai Friulano de Jean Rivier es una decisión acertada.
6. DOMINGO HERMANOS TORRONTES 2008 Bodega Domingo Hermanos – Cafayate, Salta – $ 17 Torrontés muy perfumado, elaborado en Cafayate, Salta, a más de 1.700 msnm. Muestra fácilmente sus matices frutados junto a una tonalidad floral y mineral. En la boca es redondo, de gran frescura, ligero sabor dulce y final tostado y persistente. Una versión moderna para acompañar comidas regionales.
7. SÉPTIMA CHARDONNAY – SEMILLLÓN 2008 Bodega Séptima – Luján de Cuyo, Mendoza – $ 16 Suave y rico de principio a fin, elaborado con uvas Chardonnay (60%) y Semillón (40%) de Luján de Cuyo (Mendoza) a 1.150 msnm. Sus aromas frutados se aprecian rápidamente y su acidez bien integrada a la fruta brinda frescura, equilibrio y buen volumen. Para comprar con decisión, sin miedo a equivocarse.
8. TRAPICHE SAUVIGNON BLANC 2008 Bodegas Trapiche. Maipú, Mendoza – $ 13 Lo más importante de un vino es que sea agradable de beber, para eso debe ser ligero en el paladar, con la justa graduación alcohólica y características frutadas atractivas como este Sauvignon Blanc de Trapiche. Perfecto para acompañar empanadas de carne picante o para beber por copa antes de las comidas.
9. POSTALES DEL FIN DEL MUNDO SAUVIGNON BLANC – SEMILLÓN 2008 Bodega Del Fin del Mundo – San Patricio del Chañar, Río Negro – $ 13 Cada vez más apreciamos cómo se va incrementando la calidad en los vinos de más bajo precio, no sólo por la tecnificación de las bodegas, sino también por la experiencia de las cosechas acumuladas. Eso hace posible que hoy lleguen a la mesa blancos como este: suave al paladar, con buena acidez, equilibrio y sabor frutal.
10. SAN FELIPE 2008 Bodega La Rural – Tupungato y Rivadavia, Mendoza – $ 12 Para convertirse en un clásico hay que demostrar consistencia en el tiempo, y como pocos, el San Felipe lo ha demostrado. Su fórmula es simple: muy buen vino a un precio accesible. Tal vez sea el blanco argentino más reconocido por su botella, la típica Caramagnola. Versátil y fácil de beber.
-Fuente: Brando.

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ENTREVISTAS : Pascual Ibáñez

El sommelier español revisa la relación de los chilenos con el alcohol y sobre todo con el tradicional brebaje de la uva. Aquí, la ansiedad por beber a destajo se hizo presente en su análisis. “El vino se va entendiendo diferente según las distintas etapas de tu vida; buscas una cosa u otra, dependiendo del momento que estás viviendo”. De pie, apoyado en la barra-mostrador de una tienda especializada en la ancestral bebida, Pascual Ibáñez reflexiona sobre las sensaciones que éste ha provocado en su historia personal. Español -de Yecla, Murcia- hace 13 años llegó a Chile con la intuición de que algo encontraría aquí, más allá de las viñas que marcaban el itinerario de la visita.
Dicho y hecho. Hoy, además de ser uno de los miembros fundadores de la Asociación Nacional de Sommelier de Chile, de ser el sommelier de La Cav (Club de Amantes del Vino), de haber publicado “La guía de la cerveza” (que este año salió renovada), es director de la Escuela de los Sentidos, en un país que parece ideal para desarrollar su profesión.
Sin embargo, destaca algo que dice encontrar “curioso”: “Chile tiene una cultura de vino arraigada, pero el consumo real es muy bajo. La vida diaria no te permite estar consumiéndolo y cada vez se acortan más los espacios que quedan sólo en el fin de semana, en el asadito con los amigos o en el matrimonio o un cóctel. Pero si bebes en un almuerzo, cuando estás trabajando en la oficina, te van a mirar mal. Además, no hay nada dispuesto en ningún casino para que puedas tomarte una copa de vino”.
-¿Cuán real, entonces, es la cultura vitivinícola que tenemos? ¿Sabemos de vino o hacemos como que sabemos no más?“Las dos cosas. Hay un sector que dice que no sabe nada, pero consume habitualmente -al menos, el fin de semana- y tiene muy claro cuál es el vino que va a comprar, el que le gusta. Pero también hay un sector minoritario, que se cree que sabe mucho porque ha escuchado algo o ha leído, y eso no es una buena referencia. El vino no se aprende de memoria ni leyéndolo, se aprende con la experiencia de degustarlo, probarlo, asimilarlo”.
-Pareciera que hay algo de aspiracional en algunos casos.“No sería justo decir ‘aspiracional’, porque puede resultar peyorativo. El vino, más que eso, es como un símbolo de la cultura gastronómica, y refleja la mayor calidad de vida que Chile está alcanzando. Aunque, claro, hay un pequeño círculo para quienes saber de vinos supone una vía para hacerse el choro”.
-En las universidad españolas, en las máquinas de café tienen también cervezas, vodka, ron, algo que aquí parece impensable…“Claro, porque se ve feo que un estudiante se tome una cerveza en el descanso”.
-Pero no necesariamente el universitario se va a curar.“Y si se cura es problema de él, si ya es mayor de edad. Bueno, exactamente eso es cultura. Yo he hecho el servicio militar obligado en España y en los almuerzos y cenas teníamos nuestra dosis de vino todos los días. Acá es distinto, al vino lo han sacado un poco de lo popular, del vivir diario. Con decirte que los empleados de una viña, en el casino del lugar donde trabajan, no pueden probar el vino”.
-¿Chile es un país sobrio?“No. Lo que pasa es que cuando le pones el enfoque de tabú creas una especia de ansiedad. En España puedes tomar vino hasta en la universidad, en cualquier lugar, a cualquier hora y diariamente, y si hago una celebración en casa, mis invitados van a beber -y lo puedo firmar- la mitad de vino que en Chile. Yo aún me quedo sorprendido y hasta un poco escandalizado, cómo es posible que se beba tanto cuando uno invita a una casa o a un asado. Hay veces que sacas, mínimo, una botella o más por cabeza y eso ya es un desmadre.“El objetivo es salir borracho y llama la atención. Eso también ocurre en otras culturas; uno va a países del norte de Europa y toman, literalmente, como cosaco, hasta caer”.
Este año Pascual se armó de valor, contó hasta tres, y cató los tragos populares del joven chileno promedio: vinos con saborizante, licores y rones nacionales, que hoy recuerda como “agua de alcantarilla”.
-¿A qué crees que corresponde este suicidio hepático? Porque no es sólo tragar eso, es emborracharse con eso.“La juventud siempre es contestataria y se deja llevar por corrientes. Lo que a mí me parece preocupante es observar cómo a un joven no le gusta el sabor del alcohol pero bebe tapándose la nariz hasta que se cura, que es lo que le importa del alcohol, ese es el problema. Pero sucede que le han dado una especie de imagen tabú al vino o al alcohol, que hace que cuando uno tiene una copa delate, piense que se le va a escapar de las manos; no se le toma en cuenta como un producto alimenticio diario y natural, sino que se lo tiene para evadir y rajarse. El que bebe, debe hacerlo por placer, por goce, disfrutarlo”.
-¿Qué opinión tienes del popular jote?“Cuando joven lo he tomado también, ahora jamás lo haría. El buen vino tiene que ser tal cual como el enólogo lo hace. Ahora, en países donde se produce mucho vino, como España o Argentina, el vino que se toma a nivel popular es a granel, de baja calidad. Y en verano, la gente sigue prefiriendo el vino, así que inventan cócteles con él. Creo que eso es más positivo que tomar un ron malo y además desequilibrado con bebida. Eso es bien nefasto. Cuando era niño, me acuerdo que un litro de Coca-cola costaba 16 pesetas y uno de vino 8. En mi casa, quien quería bebía vino y se inventaban refrescos. Mi abuelo producía vino”.
-O sea que el haber terminado como sommelier partió por una cosa familiar.“Influye. Mi familia, por los dos lados, ha sido viñetera, pero pude haber sido cualquier otra cosa. Yo estaba estudiando para Bellas Artes, quería ser pintor -incluso tengo cuadros hechos, retratos y autorretratos- pero me arrepentí, porque habría sido un pintor mediocre. El vino, mal que mal, algo mejor lo entiendo”.
-¿Hubo algún evento que hiciera el cambio definitivo del arte al vino?“Fue simplemente seguir la inercia y dejarme llevar por lo que conocía. Recuerdo a mi abuelo –cuando yo tenía unos 7, 8 años- que para él era muy importante una buena cosecha, poder vender el vino. Eso era su vida y me lo explicaba diciendo: Esto es algo muy importante, es lo que nos ha dado siempre a la familia el sustento; hay que beberlo de a poco, hay que saber apreciarlo, quien no bebe vino en todas las comidas, no sabe comer. Por eso cuando veo a alguien que lo bebe y se cura, me da pena, porque no es esa la misión por la que está hecho el vino”.HistorialPara ver entrevistas anteriores, linkea Vicio privado, arriba de esta página.
-¿Cómo terminaste en Chile?“Fue casual. Llegué, conocí bodegas, viñas y me gustó el lugar. Quizás yo ya pensaba, intuitivamente, que acá podía pasar algo, más allá de una visita. Y fue tal cual lo había intuido, pero multiplicado con creces, así que aquí sigo… Todavía sin saber exactamente el motivo, salvo que he estado muy cómodo. Me han tratado -como digo- mejor de lo que me merezco”.
-¿Cuál es tu vicio privado?“Privado, ninguno. Pero debo reconocer que un par de veces me he encerrado en casa con el vino que más me llamaba la atención en ese momento, el preferido de entonces; me he metido al escritorio, he desconectado el timbre, la luz, el teléfono, me he puesto una vela, la botella de vino, mi música preferida y he estado 6 ó 7 horas con la botella de vino hasta que se ha acabado. No termino borracho, pero he ido saboreando cada gota, cada sorbo, y he ido mentalmente recordando cómo me he tomado el primer sorbo hasta que se acaba”.
-Exactamente, ¿a qué respondía eso?“Lo hice cuando quería demostrarme que podría ser un tipo especial en esta profesión, que podía demostrar que sabía de vinos. Era como decir: ya, me voy a meter el vino, voy a desnudarlo, a descubrirlo.
-¿Y hoy ya no lo haces?“No, si un vino está bueno, está bueno. No me voy a encerrar a beberlo. Además, hay vinos que me gustaban hace 15 años y que hoy no quiero ver ni en fotografía. Porque en esa época podía estar buscando un tipo de vino que me lograra impresionar; uno con madera, corpulento… pero hoy no lo necesito. Ahora, tal vez, quiera algo más simple, más liviano, con otra personalidad. Por lo mismo, no me metería ni loco a encerrarme a tomar una botella de vino”.

-Fuente: www.puntomujer.emol.com Ángela Tapia F. Fotos: Cristián Carvallo.

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NOVEDADES : Estuches especiales Valmont

Valmont lanza al mercado una nueva edición de sus presentaciones especiales para obsequio con un diseño que refleja la esencia de esta marca emblemática. Moderno y actual, Valmont se reinventa a si mismo constantemente sin perder su estilo único, muy suave, muy frutado y fácil de tomar. El diseño minimalista y con fuerte presencia del rojo “Valmont” se combina con el material holográfico, reflejando su personalidad moderna, actual y fresca. Este nuevo diseño se presenta en los estuches especiales para obsequio que estarán disponibles en supermercados y vinotecas de todo el país. (estuche botella de 750 cc $ 19,90; Twin Pack $ 41,90; Mágnum (1,5 lts) $ 41,90).

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LA RIOJA : Los sabores del sol

Sol, altura, tradiciones ancestrales y nuevas técnicas se combinan para hacer de La Rioja uno de los lugares más tentadores del Noroeste. Escondidas en recónditos paisajes espectaculares, varias fincas se dedican a la producción de nueces, vinos, quesos y olivas. Hay muchas formas de recorrer La Rioja, muchos incentivos para iniciar el viaje y muchos enfoques diferentes para una mirada sobre la región, que atesora paisajes extraordinarios y una cultura milenaria. Arqueología, turismo de aventura, safaris fotográficos, exploraciones interpretativas: de la cordillera a los valles, la provincia se abre como un mundo inmenso, fascinante y en parte aún virgen. Entre tantas opciones, elegir la que sigue las raíces de su producción es el punto de partida para el descubrimiento de rutas, fincas y pueblos que a veces pasan inadvertidos en los mapas, pero que atraen por la calidad de los productos de su tierra y la calidez de una gente que dedica sus vidas a cultivarlos y mejorarlos. Después de una visita, de una charla, de una recorrida al calor del sol bajo estos cielos que se dirían infinitos, los productos cotidianos que llegan a nuestras mesas ya no se verán como simples nueces, aceitunas o vinos, sino como el sabroso y aromático resultado del cuidado y el amor hacia la tierra.
-CAMINOS DE LA SIERRA DEL VELASCO Por lejana que parezca, la riojana Sierra del Velasco forma parte geográficamente de las Sierras Pampeanas: sus macizos de granito, divididos en un brazo oriental y un brazo occidental, separan los llanos de La Rioja del valle de Chilecito y están surcados por vertientes y varios ríos de poco caudal. Al pie de la Sierra, la “Costa Riojana” –”costa” porque para los habitantes el término significa “al lado de algo”, en este caso al lado del cordón montañoso– una sucesión de pueblos y caseríos invita a un viaje en el tiempo. Son pueblitos tranquilos, poco más que un puñado de casas de adobe entre por olivos, plantaciones de frutales y corrales de cabras, donde nada interrumpe el ritmo de las tareas cotidianas. Pero la producción de dulces, nueces confitadas, quesos y frutos en almíbar revela una entrañable riqueza cultural, transmitida de generación en generación.
A sólo 30 kilómetros de la capital provincial, Sanagasta se levanta en un bellísimo valle del interior de la Sierra: y entre los cardones y los recodos del camino, el paisaje reveló una inesperada riqueza paleontológica, aún en investigación, con el hallazgo de numerosos huevos de dinosaurios. Se sigue por Pinchas, poblado renombrado por sus nueces, alfajores y dulce de membrillo, y luego Chuquis, Aminga y Anillaco: en uno y otro, sobran las ocasiones para pararse y probar los dulces caseros, las aceitunas, los vinos artesanales producidos por pequeñas bodegas que regalan en la copa los múltiples brillos de las uvas tintas. Cada pequeño productor quiere dar a conocer el suyo y el viajero con el sí fácil se sentirá de parabienes en este pequeño paraíso gastronómico.
-EL CAMINO DEL VINO La combinación de altura, sol y humedad del interior riojano es favorable a la producción vitivinícola, no sólo a pequeña escala sino también de parte de grandes bodegas. Si los valles de la Costa Riojana se caracterizan por la profusión de establecimientos pequeños y artesanales, la ruta del vino provincial encuentra en los valles del Famatina la región principal de elaboración de vinos a mayor escala y con mayor grado de industrialización. De las diecisiete bodegas de La Rioja, cinco ofrecen servicios turísticos: se trata de La Riojana, San Huberto, La Puerta, el Haras de San José y Chañarmuyo, un hotel-bodega cercano a Famatina que fue el primero nacido con la mirada puesta en el enoturismo. Estos establecimientos cultivan y producen vinos Syrah, Malbec, Chardonnay, Merlot, Cabernet Sauvignon y, en particular, el emblemático Torrontés Riojano, cuya variedad frutada y su blanco dorado son propios del Valle de Famatina y gozan de una denominación de origen controlada (DOC), algo así como una partida de nacimiento que los hace únicos en el mundo.
Por su parte el complejo enoturístico Haras San José, en Villa Unión, ofrece una ubicación ideal a 60 kilómetros de Talampaya y 120 del Valle de la Luna sanjuanino. La finca, con viñedos y bodega artesanal, ofrece alojarse en cabañas de campo para conocer desde adentro los secretos de la elaboración del vino. Y es también una buena puerta de entrada para un atractivo insólito, a veces opacado por la cercanía de las imponentes paredes de Talampaya: se trata del cañadón de Anchumbil, una suerte de pequeño “cañón del Colorado” donde la roca rojiza se pliega y se abre en paredones, pasadizos y cuevas causadas por la erosión y fascinantes para explorar por la presencia de petroglifos y pictografías, herencia de los diaguitas.
-EL SABOR DE LA NUEZ El clima riojano no sólo es favorable a los viñedos: también las nueces, que llegaron a la provincia en el siglo XVIII de la mano de los primeros colonos, se benefician por las características de la región. Estos apreciados frutos secos se cultivan en dos variedades: la nuez californiana y la criolla, cuya calidad las convierte poco a poco en un factor económico de importancia creciente para varias localidades.
Aquí y allá, el marrón y dorado de los nogales se impone en el paisaje de Famatina, donde el frío de la cercana localidad de Guanchín produce nueces excelentes: en palabras de los expertos, el color blanquecino es la señal de que el fruto del nogal creció con abundantes días de bajas temperaturas. La hora de la cosecha, que se realiza de manera totalmente artesanal, llega entre febrero y abril, para luego dejar secar los frutos.
El proceso se puede apreciar en Huayrapuca, una pequeña finca de Famatina que cultiva nueces Chandler en sus 17 hectáreas: aquí se formó el establecimiento para la selección y compra de materia prima, almacenamiento y guarda, quebradero y tamañador, hasta que las nueces parten hacia todos los puntos del país, en cuartos o en “mariposa”, la forma más apreciada. La casona de adobe de Huayrapuca (“viento colorado” o “viento zonda”) abren sus puertas a 1700 metros de altura, al pie del cerro Famatina, cuya silueta signa el paisaje y también la identidad de la región. En compañía de un guía especializado, se puede recorrer la finca, apreciar los nogales antiguos y los más nuevos, en sus distintas variedades, la fuente de agua para riego, las maquinarias agrícolas y los trabajos de laboreo. Finalmente, se conocen el depósito y secadero de nuez con cáscara, el salón de quebradero manual, la extracción de la pulpa y la selección y envasado: en otras palabras, el largo y minucioso camino que lleva al fruto del árbol a la mesa, conservando intactos los colores y sabores moldeados gracias a la altura y la temperatura. También en Campanas, al norte de Famatina, la actividad nogalera está en pleno crecimiento: allí, la cooperativa agropecuaria local agrupa a los propietarios de varias fincas pequeñas, asociados en el proceso que va desde la siembra hasta la comercialización. De este modo, se mantiene el carácter artesanal de la producción de las nueces, pero se busca también lograr una reconversión tecnológica que permita la modernización de los cultivos y una mejora permanente de la calidad de las plantas.
-ACEITUNAS Y ACEITE DE OLIVA La historia de los olivares en territorio argentino es de larga data y comienza a mediados del siglo XVI, cuando se introdujeron las primeras plantas traídas del Perú. Se cuenta sin embargo que por orden del rey de España se ordenó tiempo después la tala de todos los olivares riojanos para limitar la producción y mantener los precios en el comercio con España, por entonces el principal productor de aceitunas: pero una anciana de Aimogasta, en el departamento de Arauco, logró salvar de la destrucción una pequeña planta de olivo cubriéndola con su manto. Dice la tradición que esa planta es el “Olivo Centenario” que se puede ver a tres kilómetros de Aimogasta, único superviviente de la tala y ancestro de todos los olivares riojanos… Cierto o no, el olivo centenario sigue produciendo aceitunas, y fue con el tiempo origen de una nueva variedad, la Arauco, que distingue a las olivas riojanas en el mundo y es la base de una industria en plena expansión. En las regiones de San Blas de los Sauces, General Ocampo, Chilecito, Sañogasta y La Costa las plantaciones prosperan y aportan a la economía riojana unas 20.000 toneladas anuales de aceitunas, en tanto Aimogasta –al norte de la capital provincial– es el principal centro de cultivo de olivas y el destino creciente de los viajeros deseosos de conocer los procesos de cosecha y transformación en aceite de oliva. Las aceitunas Arauco se cosechan verdes o maduras (negras), para destinarlas al consumo de mesa, para conservas en salmuera o para la elaboración de aceite: y una vez más, los grandes productores –El Matucho, Nucete, Agroaceitunera, Compañía Industrial Olivarera– conviven con las pequeñas fábricas familiares, como la de Hilal Hermanos, que elabora en Aimogasta aceite de oliva extravirgen mediante un método artesanal de molienda y prensa en frío. Vale la pena animarse a la degustación, para descubrir en toda su intensidad los sabores y el picor del aceite en boca, y recorrer los alrededores de Aimogasta para conocer las plantaciones.
La imagen de los olivos que domina a lo largo de todas las rutas regionales se suma así a las hileras de nogales y los fértiles viñedos de otros valles, conformando el “cuadro de honor” de los productos de la tierra riojana. Una tentación para el paladar y al mismo tiempo un llamado a conservar las ancestrales formas de elaboración y los secretos que laten en el corazón de cada uva, cada oliva y cada nuez.

-Fuente: Pàgina 12 Turismo Foto: Página 12.

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NOVEDADES : Santa Julia renueva la presentación de Vida Orgánica Malbec.

La marca pionera en la Argentina en el segmento de vinos orgánicos se presenta con una nueva etiqueta que destaca su condición de producto natural. Las uvas Malbec que componen este vino fueron cosechadas en las fincas que Santa Julia posee en las regiones mendocinas de Maipú y Santa Rosa, y provienen de viñedos certificados como orgánicos. Santa Julia ha logrado, desde 1999 a la fecha contar con más de 200 hectáreas propias que producen uvas orgánicas, certificadas por LETIS, ente dedicado al seguimiento y control de los sistemas de producción orgánica, reconocido por el SENASA. Además de Malbec, otras variedades en producción orgánica son Sangiovese, Chardonnay, Chenín, Syrah, Tannat, Merlot, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Viognier, Torrontés, Bonarda y Pinot Noir. Vida Orgánica Malbec 2009 es un vino de color rojo violáceo intenso, que se destaca por su aroma a frutos rojos y negros maduros, como ciruelas, moras, cerezas negras y frutillas. En boca se presenta como rico y sabroso, de cuerpo medio, equilibrado, con taninos muy redondos y fruta muy expresiva. Se comercializa en vinotecas y supermercados. Su precio de venta sugerido al público es $ 20.
-FUENTE : Mercado

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